Arnoldo Janssen – José Freinademetz

8 de septiembre de 1875: El espíritu del día de nuestra fundación

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Por Andrzej Miotk svd

Un día memorable

La Casa de Misiones alemana-austríaca-holandesa de San Miguel se inauguró en la Fiesta de la Natividad de la Madre de Dios, el 8 de septiembre de 1875 en Steyl. Era entonces un pueblo insignificante y tranquilo junto al río Mosa perteneciente al territorio holandés. Esta casa junto a la frontera con Alemania fue la primera Casa de Misiones de habla alemana en Europa que formaba a misioneros para el extranjero. Aunque este evento no fue importante en el escenario mundial, sin embargo, adquirió una gran importancia para la Iglesia misionera y también marcó el Día de la Fundación de nuestra Congregación.

La Crónica informó meticulosamente que, en la fiesta de la Natividad de la Madre de Dios, los 200 lugares de la pequeña iglesia de la villa estaban ocupados principalmente por personas de Steyl y Tegelen. A las diez en punto el prelado Dr. von Essen comenzó una gran misa solemne y el Padre Arnoldo Janssen pronunció una hora y cuarto de sermón sobre “Dios por encima de todo”. Después, los invitados fueron a ver la nueva Casa de Misiones, una vieja casa desmantelada y decorada para la ocasión con muebles prestados, y una mesa de banquete con cubiertos prestados para 26 invitados. Muchos quedaron desilusionados más allá de toda medida cuando vieron la triste realidad. De hecho, entre los sacerdotes alemanes y holandeses, como informó el P. Bill, nadie esperaba nada bueno de esta casa.

Influencia mariana del día de la Fundación de la Congregación del Verbo Divino

¿Cuál fue la razón para realizar la apertura de la Casa de Misiones en la Fiesta de la Natividad de María? ¿Qué mensaje espiritual nos llega desde el Día de la Fundación de la Congregación? En primer lugar, el proyecto de la Casa de Misiones del P. Arnoldo Janssen se inició con una dedicación al Sagrado Corazón de Jesús el 16 de junio de 1875. El 8 de septiembre fue la inauguración oficial de la Casa de Misiones. A comienzos de agosto de 1875, el P. Arnoldo junto con Peter Bill y Xavier Reichart, decidieron inaugurar la Casa de Misiones en la Fiesta de la Natividad de María.

Pero la elección de comenzar la Casa de la Misión en esta fiesta mariana no fue casual. Un día, cuando el Padre Arnoldo estaba recaudando fondos para la fundación, se encontró con un sacerdote en la estación de trenes que le ofreció pasar la noche allí. Durante su conversación, el P. Arnoldo le reveló su sueño de fundar una Casa de Misiones. El párroco le preguntó si le había confiado el proyecto a la Madre de Dios. El P. Arnoldo respondió que no lo había hecho tan explícitamente, sino que lo había confiado al Sagrado Corazón de Jesús. Entonces, el pastor sabio le aconsejó: “Encomienda la empresa a la Santísima Virgen, y la empresa se hará realidad”. Parece cierto que este consejo influyó en la elección del día de la fundación de la Congregación. Y, en consecuencia, este emprendimiento hizo sorprendentes progresos.

El P. Arnoldo confió el proyecto al amoroso cuidado y protección de María. Más tarde, en sus notas de 1906, escribió que María es considerada como fundadora y protectora de casi en todas las congregaciones. Por lo tanto, también los SVD quisieron hacer lo mismo, aun cuando consideran principalmente al Espíritu Santo como su Padre y Fundador. El 8 de septiembre fue conmemorado en la Congregación de una manera especial mediante la inclusión de eventos importantes como las ceremonias de los votos religiosos, el envío de nuevos misioneros, las consagraciones (Upper Church of Steyl, 1884) y la publicación de textos conmemorativos.

En septiembre de 1875, en el número del “Pequeño Mensajero del Sagrado Corazón” (HB), el P. Arnoldo escribió: “Si podemos suponer que el cumpleaños de la Santa Madre de Dios es también el cumpleaños de la Casa de Misiones de Steyl, debemos considerar esto no tanto un honor o una feliz coincidencia, como una invitación a hacernos cada vez más dignos de la protección de nuestra alta patrona. Si todos somos hijos menores de María, entonces también nuestra Casa de Misiones puede decir de que es hija de María. Seamos hijos que la complacen”.

La espiritualidad del día de la fundación

La fecha del 8 de septiembre de 1875 contiene grandes mensajes para la espiritualidad misionera SVD con influencia mariana. Los siguientes son cuatro rasgos distintivos espirituales que caracterizan el día de la fundación de la Congregación:

El Espíritu de lo insignificante y lo humilde. Pobres e insignificantes fueron los primeros comienzos de la Casa de Misiones a los ojos de los contemporáneos de Arnoldo Janssen, pero al mismo tiempo se consideraban bendecidos a los ojos de Dios. En Steyl casi faltaba de todo, pero el Padre Arnoldo estaba bastante orgulloso de comenzar su trabajo en unas condiciones tan pobres. El P. Arnoldo se refirió al desapercibido nacimiento del Señor en Belén. El lugar donde nació estaba prácticamente vacío, pero del pesebre salió una luz que trajo nuevas esperanzas y una gran alegría para el mundo.

El Espíritu de confiar en la Providencia de Dios por encima de todo. Arnoldo le escribió a sus cohermanos el 24 de febrero de 1904 que en las cosas humanas no hay seguridad total, “me faltaba cuando comencé la fundación de la Casa de Misiones. Pero me sentí guiado por la Divina Providencia y esto me ha animado a abordar el trabajo. Si este trabajo tiene éxito, debe atribuirse solo a Dios. Durante su sermón en la misa de apertura, habló sobre “una empresa santa, dedicada a Dios, que, aunque solo alcance parcialmente sus objetivos, no puede dejar de convertirse en una fuente de salvación y bendición para muchos miles de personas (…). La simplicidad de este comienzo no debe desalentarnos. El árbol más poderoso comienza como una semilla y el más fuerte de los gigantes fue una vez un bebé débil y lloroso. Sabemos que con nuestros recursos actuales no podemos cumplir con nuestra tarea, pero esperamos que el buen Dios nos proporcione todo lo que necesitamos. Y puede hacer con nosotros lo que quiera. Si el seminario tiene éxito, agradeceremos la gracia de Dios. Si nada sucede, nos golpearemos humildemente y confesaremos que no somos dignos de la gracia” (Proyecto sermón: AdF: 2.480-483, versión inglesa [en:] Ayer y hoy, Analecta SVD 63 / III, 150 -153). ¡La Confianza en la Providencia significó también la confianza en la caridad de los fieles! El P. Arnoldo con las donaciones pudo comprar la Casa de Misiones. “En este momento, no tenemos nada más que los muros desnudos y solo podemos seguir nuestro camino cuando la caridad cristiana la haya decorado con sus buenas obras”.

El Espíritu de Proclamación enraizado en la Palabra. Si Jesús trajo la plenitud de la salvación, María fue el amanecer. María siempre señala a Jesús, así también fue el deseo del Padre Arnoldo. Dijo que sus hijos, conscientes de su nombre y de su propósito, servirían para señalar a Jesús como nuestro lema: “Su vida es nuestra vida, su misión es nuestra misión”. En este sentido, María es nuestro tesoro como “Mater Verbi Dei”, un modelo de arraigo en la Palabra. En María, el asiento de la sabiduría y el canal de la gracia, el Verbo se hizo carne y cada nacimiento humano puede ser una nueva esperanza y alegría para el mundo entero. Como “Mater Verbi Dei”, ella es la imagen de la Iglesia escuchando atentamente la Palabra de Dios y simboliza la apertura a Dios y a los demás. María es la madre de los apóstoles de la Palabra y nos enseña cómo proclamar la Palabra de la mejor manera posible. Como el Padre Arnoldo dijo el día de la fundación de la Congregación: “Debo hablarles acerca de la noble y sublime actividad misionera de la Iglesia, pues el propósito de esta casa no es otro que ayudar a proclamar el Evangelio entre todos los pueblos que aún no conocen a Dios o no de la manera correcta, atraer a jóvenes para esta tarea y enviarlos como misioneros formados.” (H. Fischer, Arnold Janssen, Steyl 1919, 123-124). El nombre Mater Verbi Dei se utiliza también en la declaración final del recientemente concluido XVIII Capítulo General.

El Espíritu de gratitud y oración. Finalmente, la actitud básica de Arnoldo el Día de la Fundación era de gratitud. “Si algo va a salir de esto, solo lo sabe Dios. Pero expresamos nuestro agradecimiento al Dador por todas las cosas buenas por haber ayudado con el comienzo. Esperamos que la congregación logre su propósito “. Con motivo del primer aniversario de nuestra Fundación, el P. Arnoldo también agradeció a Dios en su sermón “por la cruz y el sufrimiento que el buen Dios envió a la casa durante el año pasado”. El espíritu de gratitud estaba profundamente arraigado en la oración de Arnoldo y la confianza en la guía de la mano de Dios.

El Hermano Salvianus recordaba un evento relacionado con el Padre Arnoldo: “En todas sus visitas a San Wendel, el Padre Arnoldo pasaba mucho tiempo rezando en la capilla por la noche. Las lámparas de gas que se usaban entonces eran un poco difíciles para alguien que no estaba acostumbrado a ellas porque no eran fáciles de apagar. A menudo me decía que simplemente apagara las luces y me fuera a la cama. Se quedaba solo en la oscuridad para orar. El 8 de septiembre había decorado el altar de la Santísima Virgen con bastante buen gusto para la fiesta de su Natividad. Se dejó una lámpara de aceite ardiendo en el altar incluso después de que las velas se hubieran apagado. La capilla estaba vacía, excepto el Padre Arnoldo arrodillado allí en oración. Cuando terminé mis quehaceres y estaba listo para irme, me pidió que no apagara la lámpara de aceite ya que era el aniversario de la fundación de la Congregación. A la mañana siguiente, fui el primero en entrar a la capilla y lo encontré arrodillado ante el altar; pero luego se levantó y se fue. Tuve la impresión de que se había pasado la noche arrodillado en oración”. (Recordando, 214-215)

Que el espíritu de nuestro Día de Fundación nos inspire continuamente a llevar a cabo fielmente nuestros proyectos misioneros. Que María nos guíe como la Madre de la Congregación con una actitud de “atención fiel y pronta respuesta a la palabra de Dios; ella nos ayudará a llevar la Palabra de Dios a los demás” (Const. 406).

P. Andrzej Miotk svd, historiador de la SVD

(Fuente: Arnoldus Nota, octubre 2018)

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