Arnoldo Janssen – José Freinademetz

Arnoldo Janssen: una inspiración para el día de hoy

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Por Joachim Piepke svd *

Arnoldo Janssen (1837-1909), creció en el contexto de la revolución liberal alemana, un tiempo de agitación y cambio que de alguna manera se asemeja a nuestra situación de nuevos desafíos misioneros. El autor resalta varios aspectos de la personalidad de Arnoldo Janssen, los cuales pueden ser importantes para nuestro tiempo: la importancia dada a la ciencia, particularmente las relacionadas al ser humano (en la tradición de Anthropos), la comunicación y el apostolado impreso, las finanzas, la espiritualidad y su relación con la realidad.

1. El contexto histórico de Arnoldo Janssen

El siglo XIX se caracterizó por una radical agitación política y social. Las consecuencias de la Revolución Francesa de 1789 y la ilustración en la historia del pensamiento condujeron a un gran proceso de cambio también en Alemania. La abolición del estado corporativo feudal-absoluto y la propagación e implementación de los valores fundamentales y las ideas de la ilustración como objetivo de la Revolución Francesa- especialmente los derechos humanos- fueron la causa de profundos cambios sociopolíticos en toda Europa, lo cual influyó decisivamente en nuestra moderna comprensión de democracia. En 1937, el año en que nació Arnoldo Janssen, Clemens August Droste zu Vischering, el Arzobispo de Colonia, fue arrestado por el gobierno prusiano por no reconocer el matrimonio civil, el cual había sido establecido por el estado. Estos “eventos de Colonia”, como han sido llamados, son considerados por los historiadores como un factor que contribuyó a la emergencia de una política católica que se suscitó por medio de revoluciones en todo el continente en 1848/49 y en el Kulturkampf en 1870s. En 1848, el rey Federico Guillermo IV de Prusia eliminó la censura a la prensa y convocó a elecciones abiertas para la Asamblea Nacional Prusiana en Berlín, así como también para la Asamblea Nacional en Frankfurt. Un catolicismo político comenzó a tomar forma para garantizar a los católicos una voz pública en los asuntos del estado prusiano, ya que éste siendo mayoritariamente protestante privilegiaba injustamente a sus ciudadanos protestantes.

La situación se agravó debido a la actitud inflexible de los papas Gregory XVI y Pio IX, quienes, en reacción a la agitación social y a los esfuerzos emancipadores de la ilustración intelectual, le declararon la guerra a los así llamados “Zeitgeist” (espíritus de la época): liberalismo, racionalismo, materialismo y secularismo. El episcopado universal del Papa y su infalibilidad en materias de doctrina y moral, declaradas en el Primer Concilio Vaticano de 1870, parecieron ser una seria amenaza para la soberanía del estado prusiano y condujeron a la llamada Kulturkampf (lucha cultural) contra la Iglesia Católica, la cual continuó hasta fines de siglo XIX [1]. Fr. Josef Alt, SVD, escribe: “Numerosos fueron los motivos del estado bajo el control total de Bismarck y sus colaboradores: intereses de estado, una noción de absolutismo no actualizada ligada a la idea de iglesia-estado, opresión de las minorías no alemanas (especialmente los católicos polacos), abierta enemistad por parte de la Iglesia, una influencia del liberalismo nacional, sentimientos protestantes de superioridad, introducción de una Iglesia Católica nacional alemana, errónea y exagerada interpretación del dogma papal de la infalibilidad y primacía de jurisdicción, eliminación del Partido Católico de Centro como voz política de los alemanes católicos [2]”. Todo lo anterior provocó la confiscación de propiedades de la Iglesia, arrestos de sacerdotes y laicos, clausura de seminarios, y la abolición de los monasterios en Alemania.

En el momento más álgido de este Kulturkampf Arnoldo Janssen tomó la decisión de fundar una Casa de Misiones en nombre de los católicos de habla alemana. No obstante estar plenamente consciente de la difícil situación que atravesaba Alemania, el padre Arnoldo consideró ésta como una oportunidad y un desafío para conducir al catolicismo alemán fuera del pensamiento estrecho causado por un ensimismamiento en sus asuntos internos, y abrirlo a una dimensión global. A pesar de que semejante proyecto pareciera no tener esperanza, en 1875 el padre Arnoldo eligió comenzar su gran empresa misionera desde el exilio en Holanda.

¿Qué significado tiene esta actitud de Arnoldo Janssen para la provincia alemana de la Congregación del Verbo Divino hoy? Nosotros también estamos hoy en un estado de agitación social, pero no se puede comparar con aquella que experimentó Arnoldo Janssen. Hoy en día la libertad de la Iglesia Católica no está en cuestión. Lo que está en juego es la cohesión interna de la Iglesia Católica y de todas las iglesias de denominación cristiana. La Europa Cristiana se encuentra ampliamente disuelta y ha dado lugar a una suerte de fraternidad de fe. El gran marco social se ha secularizado, ya no se sostiene rápidamente ninguna creencia cristiana, llegando a convertirse éste en liberalizado y centrado en el individuo. La autoridad católica ya no se considerada obligatoria, sino que más bien ahora está ella misma sujeta al juicio crítico de los creyentes. El estado democrático liberal no interfiere directamente en los asuntos de la Iglesia, sólo provee las garantías para un pensamiento pluralista. La consecuencia de esto es una estable disminución de los miembros de la Iglesia, un alejamiento mental de las costumbres y regulaciones de la Iglesia, un incremento en el rechazo o indiferencia hacia la Iglesia, y una aterradora ignorancia de la fe por parte de las generaciones más jóvenes.

Ser un misionero en esta situación pareciera ser un esfuerzo sin esperanzas y sospechoso de ser un remanente del pensamiento eclesiástico imperialista. Sin embargo, esta situación presenta en sí misma un desafío y una oportunidad para nosotros hoy. Incluso si bien hoy no tenemos como objetivo el establecimiento de nuevas Casas de Misiones, nuestra presencia, como una congregación misionera global con una impresionante internacionalidad de sus miembros, representa un hito vivo en la proclamación cristiana de la fe. Yendo contra la tendencia del Zeitgeist (el espíritu de la época) nosotros representamos la oferta de fe a todas las personas, naciones, razas y lenguajes, porque nosotros estamos convencidos de que la muerte y resurrección de Cristo constituyen los fundamentales puntos de referencia de una humanidad que anhela la justicia y la paz. Nuestros compromisos de trabajo pastoral en países de habla alemana, así como también en las áreas académicas de la universidad y en varios institutos sirven este primer deber misionero, sin el cual nosotros estaríamos abandonando nuestra identidad como miembros de la Congregación del Verbo Divino. El ejemplo de nuestro cohermano de Indonesia, Pbro. Devis Don Wadin, en San Agustín es paradigmático. Con una imparcial cordialidad como un pastor asociado, y a pesar de las estructuras pastorales predominantes, el Pbro. Devis ha sido capaz de acercarse a la gente y hacer de la preocupación misionera algo vivo para ellos, demostrando lo que una real atención pastoral en la parroquia debiera parecerse. Aventurarse a transitar por nuevos caminos siempre involucra arriesgarse, pero si se lleva adelante con una genuina confianza en Dios conducirá también al éxito.

2. Educación y ciencias

Educación y ciencia estuvieron en el centro del pensamiento y la acción de Arnoldo Janssen. Él estaba convencido de que los futuros misioneros debían recibir una especial educación en aquellas disciplinas que no podían proporcionar fácilmente otras instituciones educacionales. En 1938, el entonces joven antropólogo Pbro. Martin Gusinde comentaba sobre sus estudios en San Gabriel:

Las colecciones de los materiales de enseñanza se incrementaban continuamente en el transcurso de los años. Los laboratorios fueron mejorando considerablemente. En 1907, el nuevo auditórium de física fue terminado. Los asientos fueron dispuestos en diferentes niveles como en un anfiteatro. Al frente de éste estaban colgados amplios paneles reversibles, aptos para escribir en ellos con tiza. Los paneles en las ventanas usados para oscurecer el auditórium podían ser abiertos y cerrados fácil y rápidamente. En varios lugares de la larga mesa del laboratorio se instalaron conexiones de gas para conectar los mecheros Bunsen; el suministro eléctrico estaba siempre disponible, y era controlado desde un gran panel de control. Toda una obra de arte era la campana de vidrio con ventilador para la extracción de gases peligrosos situada en una esquina de la larga mesa del laboratorio. Ninguna otra institución privada podía proveer estos funcionales y completos laboratorios para la enseñanza de la física en la primera década del siglo XX. Matemáticas y física eran de especial interés para Arnoldo Janssen. [3]

En 1910 el Pbro. Friedrich Schwager escribió: “23 sacerdotes que planeaban dedicarse a la filología o a las disciplinas científicas se inscribieron en la Universidad de Berlín, Bonn, Munich, Innsbruck y Viena. El padre Arnoldo personalmente introdujo a la mayor parte de ellos en las ciencias naturales, un área de estudio por la cual tenía una especial predilección. Tomando en cuenta la gran escasez de sacerdotes que la nueva congregación tenía tanto en casa como en el extranjero, uno debe reconocer que Arnoldo Janssen fielmente persiguió como fin secundario de su congregación religiosa el cultivo de la ciencia, empresa que él mismo dirigió con gran entendimiento. [4]

El decreto de la Congregación por la Causa de los Santos de 1973 establece: “Porque el Siervo de Dios envió a sus misioneros a todas partes del mundo, el generosamente financió los estudios científicos de lenguas extranjeras y culturas. Sus futuros misioneros aprendieron a valorar las diferentes formas de sociedad y su significado para la entera vida spiritual de la gente, y estar atentos a las huellas de la verdad divina existentes en las religiones de esos pueblos, que aún no conocen el camino de salvación de Cristo. Mediante el cultivo de la antropología, sociología, y el estudio de las religiones, el Siervo de Dios hizo una esencial contribución a la formación de misioneros y abrió nuevos caminos para el trabajo misionero de la Iglesia. [5]

Por mucho tiempo, el Pbro. Wilhelm Schmidt, fundador de la revista Anthropos y de su padre, el Instituto Anthropos, forcejeo contra la determinación del padre Arnoldo de hacer de Anthropos una empresa exclusivamente SVD. Él una vez escribió: “Anthropos efectivamente pertenece a todas las congregaciones misioneras, no solo a la SVD. Al tomar esta postura creo que he ganado un poco de buena voluntad de otras congregaciones. Nuestra propia congregación no era aun ampliamente respetada y era considerada por algunos como una recién aparecida y rival. Por ello no era recomendable que Anthropos perteneciera solamente a la SVD.” Sin embargo, posteriormente las otras congregaciones misioneras no quisieron asumir el riesgo financiero que involucraba la publicación de la revista, y ésta terminó siendo publicada por la SVD. Cuando surgió este contratiempo, el Pbro. Schmidt tuvo que admitir:

Nuestro bendito fundador ocupaba en ese tiempo la habitación que hoy es utilizada como sala de recreación. Allí él se sentaba en su escritorio ubicado entre las dos ventanas. Yo entré y le dije con cierta dureza, “Venerable Padre Superior General, aquí estoy para poner Anthropos en sus manos.” “Padre Schmidt,” él dijo, viniendo desde su escritorio hacia mí y abrazándome, “usted lo ha hecho muy bien. Es mejor que las cosas ocurrieran de esta manera. Anthropos tiene futuro y éste tiene que ser asegurado. Futuros superiores generales pueden no siempre compartir mi manera de pensar en esta clase de asuntos. Por lo tanto, quiero fijar en los estatutos de Anthropos como se regulará su administración.” Y esto fue lo que hizo, y de la manera más liberal. Se estableció un directorio, el cual tenía como miembros permanentes al rector y ecónomo en ejercicio de San Gabriel. La administración se arregló de tal manera que la SVD mantuviera siempre la mayoría. Que el fundador juzgara correctamente asuntos importantes quedó demostrado más tarde cuando uno de sus sucesores quiso deshacerse de Anthropos porque no estaba produciendo dinero. Fue entonces verdaderamente providencial que nuestro fundador insistiera tanto en disponer las cosas a su manera. Debido a mi estupidez yo me resistí a ella por tanto tiempo. [6]

La previsión de Arnoldo Janssen dio sus frutos. El compromiso científico de la Congregación del Verbo Divino yace en los cimientos de un verdadero cambio en la mentalidad de la Iglesia Católica en los últimos cien años. La declaración del Concilio Vaticano Segundo sobre la libertad religiosa, sobre la posibilidad de salvación de las religiones no cristianas, sobre ecumenismo y no menos sobre la misión de la Iglesia, hubieran sido inimaginables sin el trabajo científico preliminar realizado por generaciones de SVDs. Por lo tanto, aún hoy el compromiso científico de la SVD tiene una crucial importancia tanto en la Iglesia como también más allá de ella en el mundo profesional, porque no otra institución católica se ha comprometido tanto en el estudio de las culturas de otros pueblos como la SVD. Nosotros estamos recién comenzando a reconocer y apreciar la importancia de esta tradición.

Cien años atrás (1918), el Pbro. Martín Gusinde, SVD se embarcó en su primera expedición para estudiar a los sobrevivientes de las últimas tres tribus de Tierra del Fuego. Él publicó tres volúmenes sobre las costumbres de aquellas tribus hoy extintas para siempre. Él también nos dejó 1,200 fotografías que el mismo tomó, las cuales tienen un valor documental único. La demanda para acceder al resultado de su trabajo por parte de científicos de todo el mundo y por medios reconocidos tales como: National Geographic, GEO, o la German television network ZDF, se ha incrementado hasta nuestros días. En el 2015 se exhibieron 140 fotografías de Gusinde en Arles (sur de Francia). Periodistas y visitantes me preguntaron cómo fue posible que misioneros dejaran semejantes preciosos documentos culturales, ya que se supone que los misioneros destruyen la cultura de otros pueblos. Yo respondí citando las palabras del padre Wilhelm Schmidt: “Aun cuando las ciencias de la etnología y la lingüística han ido creciendo más y más en importancia en nuestros días y lo seguirán haciendo en el futuro, pareciera más imperativo que las contribuciones de los misioneros en estas áreas sean más intensas…” [7]

Continuar hoy la diseminación de estas actitudes constituye una importante tarea para la SVD en Alemania. En particular, la reorientación de nuestra universidad aquí en San Agustín ofrece una gran oportunidad para promover el respeto por las culturas en un mundo globalizado. Si en el pasado las personas que fueron objeto de nuestro esfuerzo misionero se encontraban muy lejos de nuestro país, hoy en día, en cambio, están viviendo en medio nuestro. En colaboración con la Bonn-Rhein-Sieg University of Applied Sciences, nuevos cursos sobre temáticas tales como: “Culturas y Religiones” y “Economía y Ética en el Mundo Globalizado” están ahora disponibles para cualquiera interesado. Depende solo de nosotros aceptar los desafíos de nuestro tiempo y continuar en el espíritu de Arnoldo Janssen.

3. El apostolado de los Medios de Comunicación

Desde el comienzo Arnoldo Janssen reconoció la importancia de la imprenta. El escribió: “En nuestros días la imprenta es un gran poder. De hecho, la imprenta debe ser comparada con una espada que es utilizada en la batalla entre los espíritus. En tiempos de Jesús la palabra impresa aun no era conocida. Pero ahora es bien conocida, ampliamente utilizada y el mismo demonio la usa para causar un gran daño. ¡Oh, el poder de la palabra impresa, multiplicada miles de veces en una hora por las maquinas! Pero lo importante no es la multiplicación de las palabras, sino más bien que ésta sea leída y llevada al corazón. Que Dios nos ayude con su gracia y pueda el santo protector de nuestro trabajo de publicación y de nuestra imprenta estar junto a nosotros. Amen”. [8]

Durante su tiempo como joven capellán en el convento de las Ursulinas en Kempen en 1873, Arnoldo Janssen comenzó a planear una revista misionera de buena calidad. Sin embargo, los Jesuitas alemanes exiliados en Bélgica comenzaron a publicar ese mismo año la revista Katholische Missionen (Misiones Católicas), dirigida al clero y al círculo de educados lectores de la Editorial Herder [9]. Arnoldo Janssen no se desanimó con este revés. En enero del año siguiente, 1874, comenzó la publicación de la revista mensual Kleiner Herz-Jesu-Bote (El Pequeño Mensajero del Sagrado Corazón), impreso por la imprenta Bonifacio.

Él uso la revista como plataforma para diseminar los ideales misioneros en medio de los católicos comunes y corrientes. Para el tiempo de su muerte en 1909 la circulación inicial de 10,000 copias había alcanzado las 73,000 copias. En octubre de 1900, el título fue cambiado a Steyler HerzJesuBote (Mensajero del Sagrado Corazón de Steyl) y en 1902 éste fue reemplazado por Steyler Missionsbote (Mensajero Misionero de Steyl). La revista alcanzó un máximo de 74,000 subscriptores en 1941, el mismo año en que fue suprimida por los Nazis. El Kleiner Herz-JesuBote fue el precursor espiritual de la fundación de la primera Casa de Misión alemana en 1875. Un año después, enero de 1876, se instalaron las primeras imprentas propias en Steyl, luego de que la imprenta Bonifacio, sobrecargada de trabajo, terminara el contrato con nuestro fundador. Arnoldo Janssen describió la imprenta como “una espada en sus manos para defender a la Iglesia de Dios” [10]. Él también ordenó la instalación de imprentas en las misiones de Argentina, USA, Togo, Nueva Guinea y China. [11]

En 1878 surgió el primer problema de la revista Die Heilige Stadt Gottes (La Santa Ciudad de Dios). Su nombre experimentó varios cambios menores hasta que en 1898 recibió el nombre que conserva hasta el día de hoy: Stadt Gottes (Ciudad de Dios)]. La revista gráfica fue concebida para ser un “religioso entretenimiento semanal” con textos e ilustraciones provenientes de diferentes disciplinas: historia del arte, geografía, botánica, zoología, tecnología, historia de la Iglesia y de su misión, como también retratos de figuras políticas y religiosas. Comenzó con solo 3,000 subscriptores, pero para el tiempo del fallecimiento de Arnoldo Janssen alcanzó las 220,000 copias. En 1941 la revista fue prohibida por la Gestapo, pero después de la guerra su circulación se disparó alcanzando 1.125.000 copias (en 1963). La Kölner Volkszeitung otorgó a la revista de la Casa de Misiones de Steyl un lugar prominente en la categoría de las publicaciones gráficas, y caracterizó todo este emprendimiento como “un honorable monumento a la actividad y espíritu de Steyl. [12]

La tercera publicación producida en Steyl fue Michaelskalender (El Calendario de San Miguel) en 1880. Concebido para ser distribuido entre católicos comunes y corrientes, éste pronto llegó a ser un modelo de animación misionera en los hogares, ya que fue el único calendario que contenía artículos sobre el trabajo misionero “en medio de los paganos”. Michaelskalender pronto llegaría a ser el mayor éxito de ventas de la Imprenta Misionera de Steyl. En su primer año de publicación se hizo necesario la utilización de una segunda imprenta para producir un total de 15,000 copias. Al momento del fallecimiento de Arnoldo Janssen en 1909 las subscripciones de Michaelskalender habían alcanzado un número de 655,000. [13]

Las revistas, junto con la imprenta, fueron medios ideales para la diseminación del ideal misionero en medio de la gente, y al mismo tiempo constituyó la principal fuente de recursos para el soporte financiero tanto de la Casa de Misiones como también las misiones en el extranjero.

La tendencia en el presente es la reducción del placer de la lectura y un general rechazo a suscripciones de cualquier clase. La disminución de la circulación de todas las revistas, y especialmente de aquellas de orientación cristiana, proporcionan una amplia evidencia de esta tendencia. En contraste con esta realidad, nuevos medios de comunicación social están emergiendo rápidamente en importancia en varias plataformas de internet. Como herederos de Arnoldo Janssen, es importante invertir más recursos en esta área, no obstante, los riesgos que ello implica. Si nosotros queremos que la gente se encuentre con el mensaje liberador del evangelio, es entonces imperioso que hagamos un buen uso de los nuevos medios de comunicación electrónicos. iPhones y smartphones son parte del equipamiento básico de los jóvenes en cualquier parte del mundo.

Aquí yace el futuro trabajo del apostolado de los medios de comunicación de la SVD, si nosotros queremos tocar el corazón de la gente siguiendo las huellas de Arnoldo Janssen. Hoy día nosotros probablemente no utilizaremos términos militares para denominar a los medios de comunicación como lo hizo el padre Arnoldo, pero es un hecho que los modernos medios electrónicos son capaces de penetrar profundamente en el centro de las vidas de las personas.

4. Finanzas

Arnoldo Janssen se lanzó en su esfuerzo misionero sin ninguna clase de seguridad financiera. En 1909 el padre Vicentino Ferdinand Medits de Viena, escribió en sus memorias sobre Arnoldo Janssen: “Yo admiré su sólida confianza en Dios. Él vino solo a Austria y no tenía a nadie a quien recurrir. El mismo me dijo que se sintió conducido a fundar una Casa de Misiones en Austria. ‘Por lo tanto yo viaje a Munich vía Salzburgo’, él me dijo, ‘y solicité una audiencia con el Más Reverendo Arzobispo Eder, ante quien expuse mi plan’. —`¿Cuánto dinero tiene usted?’ el arzobispo preguntó. —‘Yo no tengo un solo centavo, su Gracia’, respondió Janssen. —‘Entonces será difícil fundar una Casa de Misiones. Para esa clase de proyectos uno necesita dinero, muchísimo dinero. Usted no será capaz de lograrlo sin él’. —‘Dios proveerá todo lo necesario cuando sea el tiempo oportuno’, el Siervo de Dios respondió calmadamente, y le pidió al arzobispo que le sugiriera el nombre de alguna persona a la cual él pudiera acercarse en Viena. —‘Vaya donde los Vicentinos’, respondió el Arzobispo, ‘y pregunte por el padre Medits. Él será capaz de orientarlo’” [14]

El mismo Arnoldo Janssen comentó sobre las finanzas: “Durante la construcción de la primera parte de los nuevos edificios en Steyl nosotros aprendimos algo extremadamente importante para el desarrollo del trabajo. Cuando planeábamos alguna nueva construcción nunca nos preguntábamos sí había dinero, tan solo si esa construcción era realmente necesaria. Si lo era, nosotros nos disponíamos a llevarla adelante con mucho ánimo, aun cuando dispusiéramos tan solo de la décima parte o menos del dinero necesario. Y te digo que siempre fuimos capaces de completar la construcción pagando todos los gastos y sin tener que pedir dinero prestado”. [15]

Arnoldo Janssen confiaba en que los lectores de sus revistas le enviarían pequeñas o grandes donaciones cuando él les pidiera su colaboración para realizar un determinado proyecto. Este sistema puede funcionar hoy en día, pero de manera limitada. Los generosos lectores de las revistas de Steyl, las cuales continúan orientadas hacia los católicos de mentalidad más tradicional, lentamente van desapareciendo y son reemplazados por una generación más joven que no ve el sentido de las actividades misioneras.

Hoy tenemos que encontrar nuevas vías de financiamiento para nuestro cometido misionero. Diez años atrás asistí a un seminario sobre un moderno y profesional sistema de recaudación de dinero. Durante ese seminario aprendí que una efectiva recaudación de dinero sólo es posible en estos días empleando personas capacitadas para ello. La mayoría de las instituciones educacionales emplean hoy profesionales en la obtención de recursos. Este Sistema surgió en Norte América, donde ha llegado a ser uno de los más importantes medios de financiamiento para las instituciones privadas. La Universidad de Harvard, por ejemplo, emplea unos 800 profesionales para conseguir donaciones, ellos durante todo el año visitan los hogares y las empresas para solicitar contribuciones.

En Alemania, la Universidad de Munich ha contratado a 15 recaudadores para juntar una tercera parte de los fondos necesarios para el trabajo de la universidad. En el caso de la SVD en Alemania, al menos tres personas han sido contratadas para este fin, los cuales han cimentado el camino: uno para conseguir dinero para las actividades académicas en la universidad y para varios institutos SVD; uno para el área pastoral, la cual necesita un radical cambio de estructura (Los obispos no pueden continuar confiando en la tradicional estructuras de las parroquias que a menudo no responden a las necesidades de sus comunidades); y finalmente, una persona que recauda dinero para nuestros específicos esfuerzos misioneros, los cuales necesitan urgentemente un nuevo sistema para conseguir financiamiento. Para esto nosotros necesitamos confiar en Dios y el coraje para arriesgarnos, tal como lo hizo Arnoldo Janssen en su propio tiempo.

5. Espiritualidad

En años recientes mucho se ha dicho y escrito sobre espiritualidad, pero es común que permanezcamos atascados en la superficie de cierto fenómeno religioso. En su disertación doctoral sobre la espiritualidad de Arnoldo Janssen, uno de nuestros cohermanos italianos, Pbro. Pietro Sessolo [16], describe las diversas formas de piedad de Arnoldo Janssen, abarcando desde su adoración a la Trinidad hasta su veneración a los Arcángeles. Él analiza con mayor profundidad la comprensión que Arnoldo tenía de la actividad misionera entre los paganos y el trabajo pastoral, así como también él concebía la vida religiosa. Sólo en el último capítulo, Sessolo trata lo que es propiamente el fundamento de la espiritualidad, la cual es tratada bajo el encabezado de ascetismo. Ascetismo incluye e implica todo que a continuación sigue: fe y esperanza, amor por las personas y por Dios, sabiduría y valentía, así como también modestia personal, humildad, constancia y tenacidad.

Arnoldo Janssen, sin ninguna duda, adoptó y vivió las formas de piedad. Su entendimiento de la misión y del concepto de la vida religiosa fueron los característicos de su tiempo. Su fe inquebrantable en Dios y su profunda convicción de que Dios estaba poderosamente presente y activo en su vida fueron las principales características de su espiritualidad. Pasara lo que pasara, dificultades tras dificultades causadas en parte por las autoridades políticas o eclesiásticas, e incluso el escepticismo de algunos de sus hijos espirituales y cohermanos, él siguió adelante con su trabajo a través de las olas tormentosas del tiempo. Él planeó su vida espiritual a base de una radical fe en Dios, y desde ella diseñó sus estrategias para la propagación del evangelio. Nada pudo moverlo o hacerlo dudar de su llamado.

Arnoldo Janssen no fue un teólogo, tampoco fue un filósofo, un visionario, un revolucionario, o un soñador. Él fue sólo una persona enraizada en la realidad con una misión divina, la cual llevó adelante sin ninguna vacilación. Esta conexión entre la conciencia que Arnoldo tenía sobre la realidad y su certeza sobre la presencia divina constituye el núcleo de su legado para nosotros, los Misioneros del Verbo Divino hoy.

La espiritualidad de la Congregación del Verbo Divino, consiste en una viva y constante renovación del sentido de la realidad, la cual, a través de eventos sociales y eclesiales, mantiene viva la llamada divina a la proclamación del Evangelio de Jesucristo al mundo. Confianza en Dios y el coraje para aventurarse siempre adelante son los dos componentes fundamentales de la herencia de este hombre santo que llegó a ser nuestro Padre, Líder, y Fundador. [17]

 

* Joachim Piepke nació en Danzig en 1943 y creció en Freiburg (Alemania). En 1964 ingresó a la SVD. Desde 1970 a 1980 trabajó en Brasil. Obtuvo su doctorado en teología dogmática en 1983, y enseñó teología en la Facultad de Filosofía y Teología de St. Augustín hasta 2013. Desde 1998 hasta 2013 también fue su rector. Desde 1983 hasta 2017 fue el director del Instituto Anthropos en San Agustín. Ha publicado ampliamente, y su libro más reciente se titula “Ein befreiender Gott ist anders. Für Menschen, die an der Kirche verzweifeln” (Un Dios liberador es diferente), St. Ottilien: Eos Verlag 2017. Este artículo es la traducción de una conferencia que Piepke realizó durante la celebración del día de Arnoldo Janssen en St. Augustín, el 15 de enero de 2018.

 

_______________________________
NOTAS
[1] También ver: Karl Josef Rivinius, Der heilige Arnold Janssen, Gründer des Steyler Missionswerks, im Spannungsfeld der religiösen und kirchenpolitischen Situation seiner Zeit, in: Geschichtsverein für das Bistum Aachen e.V. (Hrsg.), Geschichte im Bistum Aachen. Heilige im Bistum Aachen (Beiheft 4), Neustadt an der Aisch 2005, 301-326, hier 310315. Also: Josef Alt SVD, Arnold Janssen. Lebensweg und Lebenswerk des Steyler Ordensgründers, Rom 1999, 1721. [Camino de Fe. La Vida Misionera de Arnold Janssen (Studia Instituti Missiologici SVD 78 = Analecta 81), Nettetal: Steyler Verlag 2002.]
[2] Alt, ibid., xiv.
[3] Martin Gusinde, Die Naturwissenschaften en St. Gabriel bis 1914, manuscrito 1938. Citado en: Fritz Bornemann (Hrsg.), Erinnerungen an P. Arnold Janssen (Analecta 29), Rom 1974, 118.
[4] Friedrich Schwager, Lebensbild von P. Arnold Janssen, manuscrito 1910. Citado en: Bornemann, Erinnerungen, 146.
[5] Decretum Beatificationis et Canonizationis Servi Dei Arnoldi Janssen Sacerdotis Fundatoris Societatis Verbi Divini necnon duarum Congregationum Missionalis Servarum Spiritus Sancti et Servarum Spiritus Sancti ab Adoratione Perpetua: AAS LXV (1973) 566-570; quote taken from Bornemann, Erinnerungen, 147.
[6] Wilhelm Schmidt, Erinnerungen, St. Gabriel 1934/35, manuscrito; y Wilhelm Schmidt, Erinnerungen an die Gründung des Anthropos Instituts. Froideville 1940, manuscrito; citado en Bornemann, Erinnerungen, 148-149.
[7] Cited in Karl Josef Rivinius, Die Anfange des “Anthropos”, Sankt Augustin 1981, 43.
[8] Kleiner Herz-Jesu-Bote (1876) 7-8; cited in: Johannes A. Bauer, Das Presseapostolat Arnold Janssens (1837-1909). Seine Bedeutung fuer die Entfaltung de Gesellschaft des Gottilichen Wortes und die Ausbildung des Missionsbewusstseins (Studia Instituti Missiologici SVD 49), Nettetal: Steyler Verlag 1989, 84.
[9] Fritz Bornemann, Arnold Janssen, der Gründer des Steyler Missionswerkes 1837–1909, Sankt Augustin: Steyler Verlag 1969, 42.
[10] Bauer, Das Presseapostolat, 36-47.
[11] Ibid., 52.
[12] Ibid., 60-65.
[13] Ibid., 66-69.
[14] Bornemann, Erinnerungen, 125.
[15] Jakob Reuter (ed.), Arnold Janssen. Dein Wort ist Licht auf meinem Weg, Kevelaer 1987, 27.
[16] Pietro Sessolo, La spiritualità del beato Arnoldo Janssen, fondatore dei Missionari Verbiti, Roma 1986.
[17] Las tres palabras en latín Pater–Dux–Fundator, están inscritas en la tumba de bronce que contiene los restos de san Arnoldo Janssen que se encuentra en la capilla de ubicada en la planta inferior de Steyl.

Traducido por David Streit svd, del alemán al inglés. y Pedro de Dios Martin svd, del inglés al español

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